jueves

El negocio de la miseria.

Las segundas oportunidades nunca importan, la gente nunca cambia. Una puta eres no eres nada más, lo siento, eso nunca se cambiará. Y acerca de perdonarnos, ambos suponemos que hemos cambiado. Lo siento cariño, pero pase por arriba de ti, ahora veo todo de otra forma. Bien, hay un millón de otras chicas iguales a ti. Con una mirada inocente quien se puede resistir. Ellos lo quieren y lo que ellos quieren es fácil si lo haces bien. Bien, me rehusó, me rehusó, me rehusó. . Whoa, nunca quise presumir. Pero ahora lo tengo donde lo quería.

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